Opinión: ¿Que tal estuvo el Festival contracorriente? Nadie te lo va a decir.

Estamos acostumbrados a hacer las cosas entre panas, y por lo tanto a sentirnos obligados a hecharnos flores unos a los otros más por obligación que por sincera admiración. Este es un obstaculo para la crítica constructiva dentro de la escena musical independiente, y la ausencia de crítica calificada es un obstaculo para el crecimiento y evolución de todo el ecosistema que comprende a gestores, músicos, públicos, y la vinculación de estos con la sociedad en general. Por algo llevamos decadas y no existe nada que se le pueda parecer a una industria musical en este país, fuera de los circuitos puramente comerciales que si reciben el respaldo de medios.

El pasado fin de semana tuvieron lugar muchos eventos en Quito. Multiples festivales y eventos de amplia convocatoria, en particular para los seguidores del rock pesado y metal extremo. La coincidencia de fechas apunta a la total desconexión entre los gestores, y entre sus respectivos esfuerzos, cada uno jalando para su lado.

Entre todos estos eventos el de mayor convocatoria fue sin duda el Festival Contracorriente, el cual por su carácter internacional y sus dimensiones (tres escenarios, más de 20 artistas, en uno de los principales parques de la ciudad) parecería posicionarse como el nuevo Quitofest, evento emblemático de la ciudad que durante mucho tiempo fue el catalizador de una actividad y presencia de los movimientos alternativos que se hizo visible en Quito, con un alcance a nivel nacional. Al desaparecer el Quitofest quedó un enorme vacío que Contracorriente parece querer llenar.

En las distintas ediciones del Quitofest se intentaron y probaron muchas cosas, con mayor y menor éxito, en cuanto a brindar una mejor o peor experiencia para el público que casi siempre ha acudido masivamente. Se puede decir que, entre tropiezos, los organizadores de ese festival hicieron esfuerzos por mejorar la experiencia que ofrecían, lo cual también servía de ejemplo para otros organizadores de eventos en cuanto a un sentido de calidad atado a el disfrute de los asistentes.

Lamentablemente no pude acudir al Festival Contracorriente (estaba grabando con mi banda) y no puedo hablar de primera mano de que tal estuvo. Se que fue muchísima gente, y mucha gente lo disfrutó, y se que las bandas parecen haberla pasado muy bien. También se que muchos de los asistentes tuvieron comentarios acerca de la fila para entrar, la distribución de escenarios, y la organización misma del festival. Algunos hablan de falta de respeto al público y a las bandas.

¿Quién puede hablar acerca de lo que ocurrió con una dosis de autoridad? ¿Quién da la cara ante las situaciones negativas, y en vez de aparentar «exito» en su evento puede reconocer los errores y ofrece aprender de los mísmos? Ciertamente no los medios «aliados» del Contracorriente, los cuales no dicen ni pío acerca de como transcurrió el Festival ni lo van a hacer, porque su rol consiste solo en promocionar el evento y hecharle flores a sus organizadores, que oh sorpresa sin duda serán amiguis de años. Of course, my horse.